Tu Presupuesto Mensual tiene dos trabajos: ordenar lo que gastas y darte tu Número de Libertad Financiera, el ingreso pasivo mensual que tus inversiones deben cubrir.
Las 11 áreas
- Casa: renta, mantenimiento, limpieza, decoración, reparaciones, jardinería.
- Servicios: gas, luz, agua, teléfono, internet, cable, tintorería.
- Alimentos: súper y comidas fuera.
- Automóvil: gasolina, lavado, mantenimiento, estacionamiento.
- Entretenimiento: cine y teatro, música y videojuegos, descargas, fiestas.
- Viajes: hotel, transporte, comidas, entretenimiento.
- Personales: ropa, celular, salud, bienestar, estética, hobbies.
- Hijos: escuela, dinero extra, celular, niñera, útiles, clases, juguetes.
- Mascotas: alimento, salud, juguetes, paseo, pensión.
- Seguros: auto, vivienda, vida, gastos médicos.
- Préstamos: hipoteca, auto, tarjetas y préstamos.
Presupuesto contra real
Cada concepto lleva lo que planeaste y lo que de verdad gastaste. El porcentaje entre los dos te dice dónde se te va el dinero sin darte cuenta.
Grandes, Continuos y Hormiga
Para simplificar, clasifica cada gasto: G (grande, como la renta), C (continuo, como el súper) o H (hormiga, el café diario). Luego aplica los 4 detonadores a cada uno: disminuir, sustituir, compartir o eliminar. Anota el ahorro mensual de cada cambio y multiplícalo por 12: ese es su impacto anual.
De tu presupuesto a tu #LF
El total de tu presupuesto es tu gasto mensual, y ese es tu Número de LF: si gastas $30,000 al mes, tu libertad financiera llega cuando tus inversiones te paguen $30,000 al mes. Cada peso que simplificas baja tu meta. Por eso la estrategia de Simplificación es de las primeras de la ruta.
Uno por persona
En pareja se recomienda un presupuesto por persona, porque la meta es que cada quien sea libre; el familiar es opcional. Y los gastos de tu negocio van a su Estado de Resultados, no a tu presupuesto personal.